EL NACIONAL - MARTES 6 DE MARZO DE 2001

ECONOMIA

Negocian préstamo de $ 200 millones ante el BID

Chávez recibe leyes de seguridad social sin consenso en pensiones ni en salud

En un período de 5 años, la cotización para gastos médicos se reducirá a 2% del salario y se cubrirá con aportes fiscales. En 2004, los organismos públicos deberán suprimir la contratación de pólizas de hospitalización, cirugía y maternidad

 

"La seguridad social es un tema polémico. Existen muchos intereses y diferentes puntos de vista ideológicos, económicos y sociales. Por esa razón, desde hace 3 años se vienen arrastrando acuerdos y desacuerdos". El comentario fue hecho por el ministro de Finanzas, José Alejandro Rojas, al confirmar que será hoy cuando el presidente Hugo Chávez reciba los anteproyectos de leyes que regirán el sistema previsional.

Rojas está consciente de que falta camino por recorrer. En primer término, las propuestas de leyes irán acompañadas de observaciones formuladas por los miembros de la Comisión para la Seguridad Social, que objetaron las conclusiones. En segundo lugar, del propio Gobierno podrían surgir críticas. Finalmente, la discusión central sobre esta materia se dará en la Asamblea Nacional.

Un tema que marcará el debate parlamentario es el futuro de los regímenes especiales de pensiones que existen en los organismos públicos. En relación con este punto, Rojas advirtió que las leyes "no tocan ese aspecto", pero no dudó en exponer su criterio: "Está claro que esos regímenes deben desaparecer progresivamente, en la medida en que las nuevas generaciones se incorporen al nuevo sistema de pensiones".

Aseguró que los costos fiscales de la transición son sostenibles y se cubrirán en un período de 40 años. Sin embargo, la firma evaluadora de riesgo Euromoney considera que si se cumple al pie de la letra con todas las normas de seguridad social que establece la Constitución, los costos se elevarán a 4,4 millardos de dólares anuales. La cifra representa cerca de 4,6% del producto interno bruto, o un monto superior a 20% del presupuesto público.

En tal sentido, durante las deliberaciones técnicas de la comisión se insistió -según reveló una fuente- en que la aplicación simultánea de todos los preceptos consagrados en la Carta Magna generaría un costo fiscal que podría ser financieramente inviable.

En las reuniones, se llegó a exponer que si se opta por universalizar la pensión mínima a todos los jubilados del país (aproximadamente 1,9 millones de personas), el Estado tendría que aportar 4 billones de bolívares, monto que representa cerca de 24% del gasto público del año pasado.

Por lo pronto, el ministro Rojas es optimista, pese a que en la Comisión de Seguridad Social no se logró la unanimidad de criterio en relación con las pensiones. Aseguró que su despacho continúa en negociaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo para obtener un préstamo por 200 millones de dólares, recursos que se utilizarán como capital para la creación de las nuevas instituciones de la seguridad social.

En cinco años

El ministro de Salud y Desarrollo Social saliente, Gilberto Rodríguez Ochoa, también admitió que el anteproyecto de ley de salud fue criticado por tres representantes del sector empresarial: Alberto Cudemus, Juan Blanco Uribe y Pedro Luis Garmendia. Estos argumentaron que la propuesta "no toma en cuenta la oferta de servicios del sector privado".

El funcionario les recordó que la Constitución consagra que el financiamiento del sistema público de salud es obligación del Estado, que está regido por el principio de gratuidad y que obliga a asignar un presupuesto fiscal destinado al logro de los objetivos de política sanitaria que fije el Gobierno.

"Tenemos la visión de que un financiamiento exclusivamente fiscal permitiría un sistema más equitativo", argumentó Rodríguez Ochoa.

Asimismo, señaló que en los 2 años inmediatos a la aprobación de la ley, los organismos públicos deberán eliminar la contratación de pólizas de hospitalización, cirugía y maternidad.

Explicó además que en el lapso de 5 años se contempla cambiar la actual cotización que realizan patronos y empleados para el gasto médico, la cual se reduciría de 6,25% a 2% del salario de cada trabajador. Igualmente, se estipula que las asignaciones para la salud se incrementen durante ese período de 2,6% a 4,6% del PIB. Con ello, pasarían de 2,4 millardos de dólares a un monto en el orden de 4,4 millardos de dólares.